Una historia real de un Fotógrafo de bodas. Por Julián Jutinico

historia de un fotografo de bodas

¿Y Tras el Lente?

¿Y quién esta tras los lentes?, ¿Quiénes son aquellos que a través del mundo le disparan al amor y lo capturan a toda costa?, ¿Quiénes son estos individuos dispuestos a presenciar y preservar los más hermosos recuerdos? en definitiva son seres humanos inundados de sentimientos, emociones, vivencias, experiencia pero sobre todo repletos de pasión; y es precisamente de allí, de la pasión de donde parte este meollo.  Él, un joven fotógrafo de bodas, amante de la luz, enamorado de la fotografía y apasionado por lo que la vida pone en frente de su lente, pasó 7 largos años de su vida junto a la mujer que más amó alguna vez, ella fue quien acompaño paso a paso su crecimiento, quien lo nutrió como ser humano, quien le ayudo a sobrellevar sus días y a enfrentar cada mañana lo que la vida le tuviese destinado, fue ella quien lleno su alma de emociones que le permitieron sentir tras el lente, quien fue fundamental en lo que para él fue empezar a sentir la luz, ella era quien causaba en él más emoción que el robusto y hermoso cuerpo de su nikon.

Él permitió que la rutina y la costumbre poco a poco la alejaran a ella de su cotidianidad y víctima de una mala pasada de la vida y en medio de las circunstancias y las casualidades que parten de mal entendidos, luego de haber golpeado en varias ocasiones la resistencia de la confianza, él la perdió. Ella, quien lo amaba con todo su ser, quien en él había depositado su confianza y respeto, fue llevada a presenciar ese instante, la vida la puso allí, en esa lluviosa tarde, donde sus ojos llenos de prejuicios y subjetividad observaron la gota que reboso el epicentro de su ira y dolor, ese día ella decidió irse para no volver. En medio de su orgullo y el castigo de sus descuidos continuó su vida, poniendo cada mañana en su rostro una sonrisa cargada de mentira, puesto que desde aquel día no paso una hora en la que él no la recordará, ¿pero quien no ha sido víctima de la incomprensión y las circunstancias de la vida?, con el acelerar del tiempo y la velocidad con la que se pasa la vida, el renunció a lo que le fue imposible; recuperarla. Luego de un par de años

dedicado a vivir para su pasión capturando bodas, una mañana soleada, de un hermoso sábado, en medio de la emoción y la alegría que representa un día de boda para quien vive de ello y tras la casualidad de cubrir una boda de alguien más, al recorrer esas calles que evocaban recuerdos que lo entristecían a medida que avanzaba, entonces, el auto se detuvo y él se encontró allí, en frente de la casa de quién durante tantas noches alegró su vida, de quien solo escuchar su nombre lo hacía temblar, así fue, debía dispararle al amor de quien soñó toda su vida llevar al altar, ella iba a casarse y por una coincidencia más de la vida él debía capturar su boda. El dolor, los nervios, la impotencia, la incertidumbre y un sinfín de emociones que inundaban sus ojos de lágrimas atravesaron su alma y mente en ese segundo en donde toda su vida literalmente se paralizó puesto que jamás pensó tener que enfrentar la pasión que sentía por su trabajo con un inmenso dolor que cargaba su espalda en silencio. 

¿& Tu qué Harías colega?

Un Comentario

  • Haría la boda, cumpliría con mi palabra y al terminar iría a casa a llorar un rato.